frases de la biblia

Salmos de la biblia

Salmos

Salmos 121:7-8

El Señor te protegerá;
de todo mal protegerá tu vida.
El Señor te cuidará en el hogar y en el camino,
desde ahora y para siempre.

Salmos 121:7-8

Jehová te guardará de todo mal,
él guardará tu alma.
Jehová guardará tu salida y tu entrada
desde ahora y para siempre.

Salmos 34:14

Que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.

Salmos 131:3

Israel, pon tu esperanza en el Señor,desde ahora y para siempre. (Salmos 131:3)

Salmos 32:8

El Señor dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti. (Salmos 32:8)

Salmos 131:3

Israel, pon tu esperanza en el Señor desde ahora y para siempre. (Salmos 131:3)

Salmos 24:1

Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan. (Salmos 24:1)

Salmos 8:2

Por causa de tus adversarios has hecho que brote la alabanza de labios de los pequeñitos y de los niños de pecho, para silenciar al enemigo y al rebelde. (Salmos 8:2)

Salmos 40:1

Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. (Salmos 40:1)

Salmos 51:6

Yo sé que tú amas la verdad en lo íntimo; en lo secreto me has enseñado sabiduría. (Salmos 51:6)

Salmos 40:17

Y a mí, pobre y necesitado, quiera el Señor tomarme en cuenta.

Tú eres mi socorro y mi libertador; ¡no te tardes, Dios mío! (Salmos 40:17)

Salmos 2:8

Pídeme, y como herencia te entregaré las naciones; ¡tuyos serán los confines de la tierra!. (Salmos 2:8)

Salmos 23:4 (Ver Salmo 23 Completo)

Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta. (Salmos 23:4)

Salmos 7:11

Dios es un juez justo, un Dios que en todo tiempo manifiesta su enojo. (Salmos 7:11)

Salmos 121:1

A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? (Salmos 121:1)

Salmos 86:11

Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre. (Salmos 86:11)

Salmos 2:8

Pídeme, y como herencia te entregaré las naciones; ¡tuyos serán los confines de la tierra!. (Salmos 2:8)

Salmos 1:1

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos.

Salmos 39:7

Y ahora, Señor, ¿qué esperanza me queda? ¡Mi esperanza he puesto en ti! (Salmos 39:7)

Salmos 145:1

Te exaltaré, mi Dios y rey; por siempre bendeciré tu nombre. (Salmos 145:1)

Salmos 34:5-7

Radiantes están los que a él acuden; jamás su rostro se cubre de vergüenza. Este pobre clamó, y el Señor le oyó y lo libró de todas sus angustias. El ángel del Señor acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos. (Salmos 34:5-7)

Salmos 13:6

Canto salmos al Señor. ¡El Señor ha sido bueno conmigo! (Salmos 13:6)

Salmos 4:8

En paz me acuesto y me duermo, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado. (Salmos 4:8)

Salmos 19:1

Al director musical. Salmo de David. Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos. (Salmos 19:1)

Salmos 61:1-3

Oh Dios, escucha mi clamor y atiende a mi oración. Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca donde esté yo a salvo. Porque tú eres mi refugio, mi baluarte contra el enemigo. (Salmos 61:1-3)

Salmos 85:10-11

El amor y la verdad se encontrarán; se besarán la paz y la justicia. De la tierra brotará la verdad, y desde el cielo se asomará la justicia. (Salmos 85:10-11)

Salmos 7:10

Mi escudo está en Dios, que salva a los de corazón recto. (Salmos 7:10)

Salmos 91:1

El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. (Salmos 91:1)

Salmos 93:4

Pero el Señor, en las alturas, se muestra poderoso: más poderoso que el estruendo de las muchas aguas, más poderoso que los embates del mar. (Salmos 93:4)

Salmos 37:5

Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará. (Salmos 37:5)

Salmos 94:22

Pero el Señor es mi protector, es mi Dios y la roca en que me refugio. (Salmos 94:22)

Salmos 5:11

Pero que se alegren todos los que en ti buscan refugio; ¡que canten siempre jubilosos! Extiéndeles tu protección, y que en ti se regocijen todos los que aman tu nombre. (Salmos 5:11)